martes 17 de noviembre de 2009

Los secretos del corazón

Hoy hace 10 años que murió Enrique Urquijo. Mi pequeño homenaje.
Soy de la opinión de su hermano: su personalidad, no la droga, fue la causa profunda de lo que le pasó (también de su sensibilidad).
"Nadie conocía sus verdaderos problemas. Todo el que lo conocía, directa o indirectamente, sabía que no era simplemente un toxicómano, sino que tenía problemas. No le llaméis drogodependiente o toxicómano. Pregunta por ahí, seguro que en diez de cada quince familias, hay algún miembro con problemas depresivos o existenciales, como los tenía Enrique, gente sensible a la que le cuesta más el trabajo de cada día".
Y frente a tanto auto-denominado "artista", dijo:
"Lo único que sé hacer son canciones, buenas o malas, pero a la gente le ayudan a ser feliz y eso es lo único que me importa".
A ver quien puede escuchar esto sin emocionarse
http://www.youtube.com/watch?v=IyAEs6mdDOk
Canciones que hacen remover los secretos del corazon. ¡Nada menos!

miércoles 11 de noviembre de 2009

La caída del Muro de Berlín para Zapatero

Este pe ene ene que mora en Moncloa se fue a celebrar la caída del Muro de Berlín, mientras permanecían secuestrados por piratas durante más de un mes pescadores españoles. Es valiente, por eso no ha ido nunca a visitar a los soldados españoles que están en misión de paz. Le gusta celebrar y no ser él quien da malas noticias. Y como va a celebrar la caída del Muro de Berlín, aprovecha para mentar la caída del régimen franquista. Es decir, el Muro de Berlín, para cualquiera supone el momento de la puesta en evidencia del horror de la experiencia comunista, y de sus consecuencias, menos para él, que solo le recuerda a Franco. Éste manipulador sale por peteneras y habla de Franco para no entrar en lo que realmente se celebra. No esperemos que trate de asumir esa parte de la historia y lo que este hecho supuso como visualización de las consecuencias del socialismo real: corrupción, miseria generalizada, muerte masiva (20 millones de Stalin y otros por contar de Mao, gemeres rojos, etc.). Todo se puede transmutar con las palabras: la crisis primero era una fantasmagoría de la derecha dura y luego la ha causado Bush. Y las dos explicaciones deben ser creídas. Es habitual que saque los estandartes, iconos y salvoconductos acríticos a relucir y los discursos vacuos, cuando hay que ponerse a asumir responsabilidades y trabajar. Estoy convencido que cree que la acción política consiste en que si no cambia la realidad, la cambian las palabras.

El pasado es para todos, juicio. Casi todos tenemos cosas que no hemos hecho bien o de las que arrepentirnos. Él, engola la voz presumiendo del suyo y del de su partido. Deberíamos de tirar para adelante, asumiendo muchos errores mutuos y procurando la conciliación, pero éste individuo no quiere. Entonces hay que contar una parte de la historia menos conocida: lo que querían algunos socialistas antes de la Guerra Civil era establecer la Dictadura del Proletariado violentamente a semejanza de la URSS. Véanse los discursos de Largo Caballero:
“Si no nos permiten conquistar el poder con arreglo a la Constitución… tendremos que conquistarlo de otra manera”. (febrero de 1933). Largo Caballero, Escritos de la República, Pablo Iglesias, 1985, p.34-5.
-El 23-11-31 Largo, entonces Ministro de Trabajo, ante la posibilidad de que las Cortes se disolviesen por no tener mayoría, amenaza: “Ese intento sólo sería la señal para que el PSOE y la UGT lo considerasen como una provocación y se lanzasen incluso a un nuevo movimiento revolucionario. No puedo aceptar la posibilidad, que sería un reto al partido, y que nos obligaría a ir a una guerra civil”. Acta de sesiones del Parlamento. El Debate, 24-11-31, Madrid.
- “Antes de la República creí que no era posible realizar una obra socialista en la democracia burguesa. Después de veintitantos meses en el gobierno... si tenía alguna duda sobre ello, ha desaparecido. Es imposible". (Agosto de 1933, en la Escuela de Torrelodones). FPI, XIII, p .452, El Socialista, 16-8-33.
- “Se dirá: ¡Ah esa es la dictadura del proletariado! Pero ¿es que vivimos en una democracia? Pues ¿qué hay hoy, más que una dictadura de burgueses? Se nos ataca porque vamos contra la propiedad. Efectivamente. Vamos a echar abajo el régimen de propiedad privada. No ocultamos que vamos a la revolución social. ¿Cómo? (Una voz en el público: ‘Como en Rusia´). No nos asusta eso. Vamos, repito, hacía la revolución social… mucho dudo que se pueda conseguir el triunfo dentro de la legalidad. Y en tal caso, camaradas habrá que obtenerlo por la violencia… nosotros respondemos: vamos legalmente hacia la revolución de la sociedad. Pero si no queréis, haremos la revolución violentamente (Gran ovación). Eso dirán los enemigos, es excitar a la guerra civil… Pongámonos en la realidad. Hay una guerra civil… No nos ceguemos camaradas. Lo que pasa es que esta guerra no ha tomado aun los caracteres cruentos que, por fortuna o desgracia, tendrá inexorablemente que tomar. El 19 vamos a las urnas… Más no olvidéis que los hechos nos llevarán a actos en que hemos de necesitar más energía y más decisión que para ir a las urnas. ¿Excitación al motín? No, simplemente decirle a la clase obrera que debe preparase… Tenemos que luchar, como sea, hasta que en las torres y en los edificios oficiales ondee no la bandera tricolor de una República burguesa, sino la bandera roja de la Revolución Socialista”. El Socialista, 9-11-33.
- “Cuando el Frente Popular se derrumbe, como se derrumbará sin duda, el triunfo del proletariado será indiscutible. Entonces estableceremos la dictadura del proletariado, lo que… quiere decir la represión… de las clases capitalistas y burguesas”. 24-5-36, en Cádiz, tras la victoria del Frente Popular. El socialista, 26-5-36. H. Thomas, La guerra civil española, Grijalbo, Barcelona, 1976, p. 203.
- “Hay que apoderarse del poder político; pero la revolución se hace violentamente: luchando, y no con discursos”. Congreso de las Juventudes Socialistas. R. Calaf Masachs, Revolución del 34 en Asturias, Fundación José Barreiro, Oviedo, 1984, p. 57.
- “No creemos en la democracia como valor absoluto. Tampoco creemos en la libertad”. (Verano de 1934 en Ginebra). M. Martínez Aguiar, ¿a dónde va el Estado español?, Madrid, p.135.
- “Nuestro partido, es ideológicamente, tácticamente, un partido revolucionario... cree que debe desaparecer este régimen". Mitin en el Cinema Europa de Madrid (1-10-34).
- “Un recuerdo para todas las víctimas ocasionadas por la represión brutal de octubre … y que prometemos que hemos de vengarlas… No vengo aquí arrepentido de nada… Yo declaro... que, antes de la República, nuestra obligación es traer al socialismo... Hablo de socialismo marxista... socialismo revolucionario... somos socialistas pero socialistas marxistas revolucionarios… Sépanlo bien nuestro amigos y enemigos: la clase trabajadora no renuncia de ninguna manera a la conquista de Poder… de la manera que pueda…La República… no es una institución que nosotros tengamos que arraigar de tal manera que haga imposible el logro de nuestras aspiraciones… Nuestra aspiración es la conquista del poder... ¿Procedimiento? ¡El que podamos emplear!… Parece natural que se aprovechase ahora la ocasión para inutilizar a la clase reaccionaria, para que no pudiera ya levantar cabeza”. El Socialista, 13-1-36. En el cine Europa.
- "El Partido socialista no es un partido reformista (...) cuando ha habido necesidad de romper con la legalidad, sin ningún reparo y sin escrúpulo. El temperamento, la ideología, y la educación de nuestro partido no son para ir al reformismo". Discurso en el XIII Congreso del PSOE, celebrado en 1932, siendo Ministro de Trabajo.
- "El jefe de Acción Popular decía en un discurso a los católicos que los socialistas admitimos la democracia cuando nos conviene, pero cuando no nos conviene tomamos por el camino más corto. Pues bien, yo tengo que decir con franqueza que es verdad. Si la legalidad no nos sirve, si impide nuestro avance, daremos de lado la democracia burguesa e iremos a la conquista del Poder". 13 de noviembre de 1933.
Estas citas sí que hacen referencia directa al Muro de Berlín y no por ello voy a defender al franquismo.

No sé si Zapatero pasará a la historia por ser el que acabó con ETA o por alguna otra cosa. Pero lo seguro es que pasará por haber conseguido enfrentar gravemente a amigos y familiares y radicalizar posturas de todos, cuando parecía que estábamos consiguiendo superar tan fuertes desgarros. Yo lo he vivido con mi mejor amigo, he recibido la crítica personal, usando el argumento "ad hominen", poniendo en tela de juicio mi conducta y mis intenciones simplemente por haber expresado alguna de mis opiniones. Política con ETA, política educativa, idea de la familia, papel intrusivo del estado en la vida del individuo, idea de España, relación con los demás países… Ni un consenso. Es paradójico lo que ha conseguido un relativista.

Y mientras tanto, alguna parte de esta sociedad sanchopancista, de nuevos ricos, inculta y corrupta, sigue sesteando o consumiendo esos discursos.

¿No sería mejor que pensáramos en el futuro construido en base a lo que nos une?

lunes 2 de noviembre de 2009

Recortes de midiario mio6: apuntes veraniegos finales o mermelada de frambuesa

No quería dejar testimonios, no quería que pudiesen quedar fotos, tanto es el sentimiento de fugacidad que me inunda. Pero justo la levedad del instante, aunque también su belleza, me hizo reaccionar casi mecánicamente, y mientras nos íbamos en un coche rumbo a casa, antes de dejar la playa de la fertilidad pagana, usé la cámara de mi móvil. Los retorcidos y mochos pinos podrán ver todos esos atardeceres... y amaneceres. Ahí quedan de espectadores permanentes.
Quizá me influyó que una hora antes fui testigo del adiós a la infancia de mi hijo. Como si se tratase de un cuento, de una metáfora, pero sucedió realmente:
Por un descuido del grupo de niños que se bañaba y jugaba en el mar con una pelota, dejaron a ésta irse unos metros, no muchos. Pero cuando quisieron alcanzarla, ya no podían. Mi hijo, buen nadador, lo intentó, pero después de unos minutos que se me hicieron muy largos, porque se iba lejos y mar adentro, desistió. Luego me dijo que cuando estuvo a punto de alcanzarla, tragó agua, y por eso se le escapó. Yo me callé, no le respondí que se hubiese marchado igual. Fue él, del grupo de muchachos, el que realmente intentó recuperarla. La pelota se iba, parecía que lenta pero inalcanzable e inexorable para mi chico. Era la pelota con la que había jugado de niño, solo y conmigo. Tenía pintada una escena de Peter Pan, su primera película preferida. Peter Pan, el niño que se negaba a crecer, se iba a su mundo del nunca jamás, y mi pequeño se quedaba en el de aquí, diciendo adiós, sin él saberlo, a su niñez. Yo le despedí en ese momento, aunque llevaba varios meses viéndolo venir. Mandé al mes siguiente un S.O.S. por facebook, como en broma pero muy en serio, pidiendo que si alguien se la topaba, aunque fuese seis meses después en las costas americanas, me la devolviese. Inútil empeño. Pero en mi descargo hay que decir que yo conocí un ángel y ese era mi niño.

La realidad siempre se impone. Pocos minutos más tarde de todo aquello seis niños tenían que cenar y dormir. Algún día se llegaron a juntar ocho o más en la casa de mi cuñada y mi hermano. Colchonetas por el suelo, comidas por tandas, juegos a discreción. Un verano, como otros anteriores, que les debería marcar para siempre. Pero ellos dirán.
Cerca de casa nos descubren una playa conocida pero nueva. Casi circular. Varios kilómetros de arena blanca y finísima. Pierdo a los chavales de vista porque me entretengo en buscar "senrada", como cuando niño. Y después de comer me doy cuenta de que ellos ya no pueden experimentar el lento y desesperante paso del tiempo, cuando el futuro era infinito, y cuando los padres nos hacían esperar para bañarnos tres horas, no fuera que nos diese un "corte de digestión".

Otro día me piden ir de pesca y tengo el privilegio de poder llevarlos a uno de los lugares donde me pasé tanto tiempo, más bien solo pero a gusto, porque, aunque no sucedía, siempre tenía la ilusión de que picase algún pez. Y el chaval lo hace a los pocos minutos, frente a mis cientos, por no decir miles de horas de infructuosa espera. No se pueden compartir totalmente (vitalmente), pero al menos ellos conocen ya algunos de mis lugares.

Vamos a "la ciudad en la que nadie se siente forastero". Yo ahora sí: forastero en la ciudad donde me criaron. Volví en octubre sin los chavales y me sentí solo en los paisajes de mi infancia y juventud, la época en la que estaban aquí todos.

También puedo decir que he hecho un tramo del Camino de Santiago con los peques. Haciendo camino, compartiendo camino con mis hijos en un tramo de su vida. Con protestas, caídas y raspaduras, riñas, momentos de descanso, de conversación, de silencio, de ánimo mutuo, de risas, de consejos de ellos (me recomendaron que no comprara un sombrero que vendían en una casa al borde del camino porque me quedaba como el culo). A la nena le ha quedado muy grabado eso de que eran 12 kilómetros, tanto que lo eligió como portada de su cuaderno de Matemáticas.

Le enseño al chaval lo que consistía en ir "a armarlle ás troitas", en aquellos canales de riego cuando se cultivaban las tierras. Pero lo hago mal, porque no le dejo que lo haga él, ni que luego recoja el aparejo. ¿Habrá otra oportunidad? Los paseos los tres, de las cosas mejores de las vacaciones...

Me reservo algunos momentos más pequeños para que sean solo de nosotros tres.

En la casa donde vivimos quedaron dos vasitos con flores silvestres recogidas por la niña, en esos paseos. Adornando la cocina de la casa de mi Abuela. En una ventana que daba a la era de la casa, por donde se veía quien llegaba y a la que asomaron sus miradas personas importantes en mi vida. Esas pequeñas flores y esa inocencia quiero que permanezcan de alguna manera. Por eso hago esto.

viernes 25 de septiembre de 2009

El valor relativo de la juventud. El valor absoluto del bien

Hoy que hay tantos viejos rechazados. Abandonados. Cuidados por asalariados no familiares. Hoy que se pide al Estado que cuide de ellos. Hoy que son carga. Hoy que el valor de la juventud es absoluto y que las maduras y maduros que pueden, intentan prolongarla mediante cirugía. A pesar de que los jóvenes alguna vez serán viejos. A pesar de que no por ser joven ya se es persona valiosa o valerosa...


Pongamos esta foto en un periódico. Imaginemos cuál sería la reacción del lector de hoy. Quizá alguno ni se pararía a ver el pie de foto. Quizá a otro se le pasaría por la cabeza algún comentario del tipo: "¡una vieja desconocida! ¡menuda noticia tan interesante!" Otro pensaría: "tiene pinta de que chochea".
Me encontré hace unos meses un reportaje muy interesante en un medio de comunicación. Era sobre la vida de una mujer a la que no conocía ni le ponía cara (pues era por la radio). Era sobre la vida de una persona, por el valor de su vida, no por el valor actual que dicta el morbo, la truculencia, el frikismo, o la compra-venta de la intimidad. Y no fue en ningún medio de los más conocidos. Fue en Radio María. (A decir verdad, después me enteré que "El País" dio noticia en su momento y quizá otros). O sea, que mira por donde, para conocer algunas facetas de la vida humana hay que ir a medios como este, tan etiquetados de alienantes.
En este terrible mundo ¡el bien existe!, hay mujeres heróicas como esta viejita, mujeres inmensas que nos situan en nuestra pequeñez.
Las mujeres jóvenes y guapas son un regalo. Pero Irena es la más guapa y la más joven.
Dejo un enlace para quien esté interesado en conocer algo de lo que hizo:
http://www.conelpapa.com/irena.htm
Como anécdota, en estas historias siempre tiene que haber algún detalle chusco que nos demuestre que no siempre la fama y el reconocimiento humanos aciertan: la propusieron para el Nobel de la Paz, pero ese año ganó Al Gore.
En uno de los resúmenes de su vida que consulté decía: Irena Sendler no se considera una heroína. Nunca se adjudicó crédito alguno por sus acciones. "Podría haber hecho más," dijo. "Este lamento me seguirá hasta el día que muera."
Y para que sirva de polémica: su vida me parece que es una de las mejores contrapartidas que se le pueden presentar a los intentos de los gobernantes actuales para situar como un valor la ampliación del aborto.

jueves 17 de septiembre de 2009

Recortes de midiario mio5: visita cultural a Santiago

Como moitos vrans fun a Santiago de Compostela. Ir alí é ir a encherte de cultura. É ir a tiro fixo. Como é sabido, non chega un día para abarcar tanto. Por iso tiven que facer varias incursións e ter algún que outro "guía", de eses que che levan a onde paga a pena. Por exemplo, a visitar a exposición do coro de pedra de Mestre Mateo (tremendo exemplo da condición humán: parece ser que non fai moito, descubríronse restos de esta obra do Artesán que fixo, chea de "croques" a sua cabeza, o Pórtico da Groria, cumio do Románico tardío universal, digo que se descubriron restos -hai uns cabalos preciosos- de nada menos que de un coro que fixera él tamén, ¡como recheo tapado dunha escalinata!).
Pensaredes que atopei algún monumento, algunha pedra non sabida. Pero non foi iso. Botádelle a culpa a miña Tía, compostelana de nación. Irei ó grao do meu recorrido cultural santiagués:
Supermercado La Plaza, no Hórreo: unha impresionante empanada de mixilóns ou de zamburiñas que o rustrido é o mar e os moluscos.
Confitería Tábora, rua da República Argentina: fan unha rosca os sábados e os domingos que despois do terceiro día hai que comela sentado por se che pilla de improviso, porque avisado, xunto a taza de leite hai que poñer un pano para enxugar as bágoas que esvaran pola cara cando comenzas a gustar un anaco de semexante cousa, que non sei se a atiborran de manteiga ou de sustancia peor ainda, porque non catei bola mais xugosa. Teñen esas roscas a propiedade particular que non fan segregar xugos gástricos na boca, senón bagoas nos ollos.
E para a miña pequena, o que mais lle pode gostar: unha tortilla chorreante, caseque sen callar na Casa de las Tortillas, fora do "pueblo" pero pretiño, en Cacheiras, é eu, de paso, pido pementiños e de postre un bo anaco de pan do bo.
Como diría a cantiga que cantaba a miña Tía Carmiña:
"Apañei berberechos nunha tarde de vran
...unha taza de viño e un anaco de pan
foiche a miña merenda nunha tarde de vran"
Cando vaiades a Galicia, se queredes o meu consello -ainda que algún que cree conocerme pense que vou de falso- pedide cousas humildes: un anaco de pan de alí, uns berberechos cocidos xa que non crús, uns pementos, unhas xouvas, uns xureliños fritidos, unha tortilla de ovos, unha taza de viño. E patacas todolos días.
Falo en definitiva de cultura gastronómica. Ese asunto que o meu admirado Cunqueiro elevou a alta literatura. E de boa vida. É ir a tiro fixo.

(Despois de moitos anos sen medir o tempo, de agora sentirme soio alí, paseando polas suas ruas cheas de xente, xa sei que daría para outra vida conocer o meu pueblo).




Como muchos veranos, fui a Santiago de Compostela. Ir allí es ir a llenarte de cultura. Es ir a tiro fijo. Como es sabido, no llega un día para abarcar tanto. por eso tuve que hacer varias incursiones y tener algún que otro "guía", de esos que te llevan a donde vale la pena. Por ejemplo , a visitar la exposición del coro de piedra del Maestro Mateo (tremendo ejemplo de la condición humana: parece ser que no hace mucho, se descubrieron restos de esta obra del Artesano que hizo, llana de rizos su cabeza, el Pórtico de la Gloria, cumbre del Románico tardío universal, digo que se descubrieron restos -hay unos caballos preciosos- de nada menos que de un coro que hiciera él también ¡como relleno tapado de una escalinata!).
Pensareis que encontré algún monumento, alguna piedra no sabida. Pero no fue eso. Echarle la culpa a mi Tía, compostelana de nacimiento. Iré al grano de mi recorido cultural santiagués:
Supermercado La Plaza, en el Hórreo: una impresionante empanada de mejillones o de zamburiñas que el condimento es el mar y los moluscos.
Confitería Tábora, calle de la República Argentina: hacen una rosca los sábados y los domingos que después del tercer día hay que comerla sentado por si te pilla de improviso, porque avisado, junto a la taza de leche hay que poner un pañuelo para enjugar las lágrimas que resbalan por la cara cuando comienzas a gustar un pedazo de semejante cosa, que no sé si la atiborran a manteca o de sustancia peor todavía, porque no caté bollo más jugoso. Tienen esas roscas la propiedad particular de que no hacen segregar jugos gástricos en la boca, sino lágrimas en los ojos.
Y para mi pequeña, lo que más le puede gustar: una tortilla chorreante, casi sin cuajar en La Casa de las Tortillas, fuera del "pueblo" pero cerca, en Cacheiras, y yo, de paso, pido pimientos y de postre un buen pedazo de pan del bueno.
Como diría la canción que cantaba mi Tía Carmiña:
"Recogí berberechos en una tarde de verano
... una taza de vino y un pedazo de pan
fue mi merienda n una tarde de verano"
Cuando vayais a Galicia, si quereis mi consejo -aunque alguno que cree conocerme piense que voy de falso- pedid cosas humildes: un pedazo de pan de allí, unos berberechos cocidos ya que no crudos, unos pimientos, unas sardinitas, unos jurelitos fritos, una tortilla de huevos, una taza de vino. Y patatas todos los días.
Hablo en definitiva de cultura gastronómica. Ese asunto que mi admirado Cunqueiro elevó a alta literatura. Y de buena vida. Es ir a tiro fijo.

(Después de muchos años sin medir el tiempo, de ahora sentirme solo allí, paseando por sus calles llenas de gente, ya sé que daría para otra vida conocer mi "pueblo").

domingo 13 de septiembre de 2009

Recortes de midiario mio4: apuntes veraniegos

Fue en el puerto de Vigo, con un inmenso trasatlántico al fondo, la ría en un día luminoso, múltiples y singulares barcos. Por no mentar a la inmensa Mar Océana. En ese imponente marco natural, a sólo unos metros del muelle, se abren las puertas de un centro comercial. Y frente a la puerta de entrada/salida, me topo con una gran cerda rosada (sus scrofa, raza large white), a dos patas, en ropa interior. De material plástico. Un individuo de mediana edad posa risueño y orgulloso junto a la cerda mientras una señora, seguramente su pareja (del hombre), se disponía a hacerle una foto que inmortalizase tal encuentro.
Íbamos a tomar el barco a las Cíes, a pasar el día en una playa que dicen que salió señalada en algún sitio como la mejor del mundo. La playa de Rodas. Pero mientras el barco cruzaba la ría camino de Cangas y luego de las islas, mi mente seguía dándole vueltas a la imagen de la cerda y su pareja, el hombre sonriente. Y me preguntaba que cuál sería (del hombre) su responsabilidad (su profesión), a quién votaría, qué cosas (aparte de la cerda) le gustarían y cuáles aborrecería, cómo educaría a sus hijos... Al menos, parecía tener a alguien que compartía su viaje.
La brisa marina, el paseo por la playa, el hambre, me distrajeron de tales pensamientos al fin.
Pero me parece que voy entendiendo porqué me han aconsejado que debo de permitirme ser más frívolo.

sábado 25 de julio de 2009

Festa en Santiago

Hoxe é o día de Santiago. Festa do meu "pueblo" (os veciños das aldeas dicían que ían ó "pueblo" cando tiñan que visitar Compostela, cidade universal). Hoxe é o vintecinco do mes de Santiago, tamén así se lle chama a Xullo. Hoxe celebran o santo: meu fillo, meu irmán, meu tío. E lembro a meu pai, ó meu "abuelo", e a mais que tiñan ese nome.
Festa rachada. Foguetes, xigantes e cabezudos, o Coco e a Coca, roscas, viño, comida e baile. Visita á Catedral. E agora moitas cousas mais novas.
Ainda que a algúns non lles goste, estas festas refrexan a cultura dun pobo. Algúns queren cambiar séculos de cultura. Odian de onde veñen. Eu, pola miña banda, tento de falarlle ós meus fillos de algunhas historias, de algúns costumes. Non sei se fago ben. Non sei con qué exito (de pequeno regalei ó meu fillo a camiseta branca e azul de Fran- quen non saiba quen é, que non siga leendo-, pero hoxe él prefire unha branca co nome dun tal Kaká nas costas, ainda que lle pico dicíndolle que cómo se atreve a ir pola rua con caca). Isto non quere dicir que non se sexa crítico ca nosa historia. Non todo o da nosa historia é bo. Estou leendo unha novela na que sae a Inquisición. Nin contextualizado para ese tempo foi algo bo, foi moi malo, sen paliativos.
Unha placa fronte ó sepulcro de Santiago di o seguinte:
"Yo, obispo de Roma y pastor de la Iglesia universal, desde Santiago te lanzo, vieja Europa, un grito lleno de amor: vuelve a encontrarte. Sé tú misma". El Papa en su peregrinación a Compostela. 9 de noviembre de 1982.
Porque á alternativa que algúns queren propoñer é a nada, a terra queimada: o individualismo hedonista e relativista. Xa pasou en Babel.

Quería recordar a festa de Santiago. Quixera que esta festa lle
dixese algo ós meus fillos.


Hoy es el día de Santiago. Fiesta de mi "pueblo" (los vecinos de las aldeas decían que iban al "pueblo" cuando tenían que visitar Compostela, ciudad universal). Hoy es el veinticinco del mes de Santiago, también así se llama a Julio. Hoy celebran su santo: mi hijo, mi hermano, mi tío. Y recuerdo a mi padre, mi abuelo, y a más que tenían ese nombre.
Fiesta sin medida. Cohetes, gigantes y cabezudos, el Coco y la Coca, rosquillas, vino, comida y baile. Visita a la Catedral. Y ahora muchas cosas más modernas. Aunque a algunos no les guste, estas fiestas reflejan la cultura de un pueblo. Algunos quieren cambiar siglos de cultura. Odian de donde vienen. Yo, por mi parte, intento hablar a mis hijos de algunas historias, de algunas costumbres. No sé si hago bien. No sé con qué éxito (de pequeño le regalé a mi hijo una camiseta blanquiazul de Fran -quien no sepa quien es, que no siga leyendo- pero él hoy prefiere una blanca con el nombre de un tal Kaká en la espalda, aunque le pico diciéndole que cómo se atreve a ir por la calle con caca). Esto no quiere decir que no se sea crítico con nuestra historia. No todo lo de nuestra historia es bueno. Estoy leyendo una novela en la que sale la Inquisición. Ni contextualizado para esa época, fue algo bueno, fue muy malo, sin paliativos.
Una placa frente al sepulcro de Santiago dice lo siguiente:
"Yo, obispo de Roma y pastor de la Iglesia universal, desde Santiago te lanzo, vieja Europa un grito lleno de amor: vuelve a encontrarte. Sé tú misma". El Papa en su peregrinación a Compostela. 9 de noviembre de 1982.
Porque la alternativa que algunos quieren proponer es la nada, la tierra quemada: el individualismo hedonista y relativista. Ya pasó en Babel.

Quería recordar la fiesta de Santiago. Quisiera que esta fiesta le dijese algo a mis hijos.