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sábado, 19 de mayo de 2012

¿De vagar, preguiza, a modiño ou a eito?

Festivo é hoxe en Galicia. Día das Letras Galegas, dazasete de maio (eu non estóu de acordo co poeta que dí que é longo). Mellor que encumiar unha batalla ou un pasamento. ¿Será que somos raza de contadores? De contadores de contos, non de cartos. Dende fai pouco levo medio chea a "billetera" de historias boas, por tanto, de vida de xente; xa me decatéi que esa é a verdadeira riqueza. Quero dicir que ás veces non levo cartos pero si un anaco de papel onde vou anotando sucedidos e persoas que demostran a ledicia da vida e a gracia de Deus e as fontes que fai brotar. E dise xeito estóume a convertir en millonario. Serrat profetizou: "¡qué suerte tienes, cochino!". Canto esa canción. E coma que a economía estame a preocupar menos, en todo caso mais, á "economía da Salvación". Nestas viña vindo, cando escoitéi a alguén en Madrid dicir: "la niña está perezosiña". E a miña soberbia púxose a xuzgar á quen tal dixo, creéndome eu galego falante e a outra persoa advenediza. "Como se nota -matinaba eu- que non o mamaches". Maxinaba acrararlle, sen vir a conto: "dise perguiceira". Pero coma sempre cando un xulga, vóltase xuzgado. Fun ó diccionario e tampouco se di "perguiceiro" senón, "preguiceiro". 
Por iso hoxe, Día das Letras Galegas, fronte a os traballos e os días da época, da crise económica, do medo ó futuro incerto, quero suliñar ista palabra que surxíu por azar. E como mostra da preguiza, vou a copiar un anaco de Cunqueiro que canta de vagar en Baiona la Real de Miñor: "... dejemos todo lo que no sea el urbano vagar: la plaza vieja, las viejas calles, ahora en soledad y silencio; (...), en cualquiera de esas blancas casas de porche y dos ventanas de pequeños y cuadrados vidrios, digo qué dulce y humano sería vivir, bajar al muelle y al arenal a tomar el sol, o pasear bajo los porches de la propia calle un día de lluvia, y oír las campanas de la Colegiata, y luego, en una jarrita al alcance de la mano, un poco de vino del país, sentarse cabe la ventana a escribir esas historias que todos llevamos en la memoria, o, quizás, unos versos amorosos y nostálgicos, esos versos con que los poetas, cuando vemos que la juventud se ha ido, pretendemos adormecer el corazón" (de "El pasajero en Galicia" Editorial Tusquets, escrito e vivido en 1952, hoxe imposible). E fiando co valor evocador do viño, di no prólogo da "Cociña galega": "A los gallegos nos gustan nuestros vinos. Quizá porque tienen más ganas de hablar que nosotros mismos, gente lacónica, o porque tienen un sabor fugitivo, y buscándolo, sentado ante su taza, el gallego rememora gentes, tiempos, lugares, amores, despedidas." 
Todo isto anímame a trocarlle o nome a meu blog por algo así como "De vagar". Máis tendo ainda a casa por barrer e as mans que encher, non me parece que deba facelo. Pero xa non me sinto tan cómodo co título actual e vou a rosmar un tempiño se lle cambio por "A eito", que vai máis co meu tono actual. Pero resístome a dar o paso cando ven a memoria o dito de Cervantes no Quijote: "¡Tarde piache!" ¿E será verdade no meu caso?
O meu xefe, que é de Lalín, e a pesares de non ser iso calquera cousa, agora fica ficando en Becerril de la Sierra, foi quen me acordóu a data celebrada, e de paso, berróume por non estar hoxe eu alí. De iste xeito achégome co maxín escribindo estas liñas. Para que non me riña o xefe. 

viernes, 14 de enero de 2011

Soria mía, después de 50 años

¡Por fin volví a Soria! Con mis hijos, sin mis papás. Hace 50 años yo estaba allí, durante mis tres primeros años, cuando mis padres comenzaban a formar su familia. En fotos en blanco y negro quedó reflejado. Poco tiempo, como poco estuvo Machado, pero de profundo calado. Hice vivos, reales, personales, los versos de Machado, me imagino que como tantas otras personas. Los hice míos. Y sentí la emoción de recorrer sus calles y lugares con nombres familiares para mi porque me lo contaron mis padres (El Collado, el Mirón, Valonsadero, San Polo y San Saturio), vi la misma Delegación de Hacienda de la foto de mi álbum familiar en la que trabajó mi padre, localicé la humilde casa donde vivimos en la calle Real. Era algo que me debía a mi mismo y a mis padres, que siempre hablaron de Soria con cariño. Sé que no es bueno para mi llamar a la "saudade" pero no puedo evitarlo. Me siento soriano también y tenía ganas de decirles: "yo recorrí vuestras calles cuando empezaba mi vida", aunque las personas que me conocieron allí ya no pudieran oírme. A mis hijos, mis tesoros, les quise contar. No sé si les quedaría algo. Pero las experiencias profundas son intransferibles. El paso irreversible de tiempo, los caminos posteriores, los afanes de mis queridos padres. Y su ausencia. Hoy que las ausencias se me hacen inmensas.
He vuelto a ver los álamos dorados,
álamos del camino en la ribera
del Duero, entre San Polo y San Saturio,

tras las murallas viejas
de Soria—barbacana
hacia Aragón, en castellana tierra—.
Estos chopos del río, que acompañan
con el sonido de sus hojas secas
el son del agua cuando el viento sopla,
tienen en sus cortezas
grabadas iniciales que son nombres
de enamorados, cifras que son fechas.
¡Álamos del amor, que ayer tuvisteis
de ruiseñores vuestras ramas llenas;

álamos que seréis mañana liras
del viento perfumado en primavera;
álamos del amor cerca del agua
que corre y pasa y sueña,

álamos de las márgenes del Duero,

conmigo vais, mi corazòn os lleva!

¡Oh!, sí, conmigo vais, campos de Soria,
tardes tranquilas, montes de violeta,
alamedas del río, verde sueño
del suelo gris y de la parda tierra,
agria melancolía
de la ciudad decrépita,
me habéis llegado al alma,
¿o acaso estabais en el fondo de ella?
¡Gentes del alto llano numantino
que a Dios guardáis como cristianas viejas,
que el sol de España os llene
de alegría, de luz y de riqueza!

miércoles, 10 de noviembre de 2010

De percebes, temporales del mar y Motos

Hoy al llevar un paquete a una casa, estaba la televisión encendida y pude ver al famoso actor Martin Sheen y su hijo Emilio Estévez presentando su última película: "The way", sobre el Camino de Santiago. Resulta que este señor es hijo de un gallego emigrado a EEUU. Y el graciosillo presentador del programa "El hormiguero", que supongo se cree muy ocurrente, le puso delante una bandeja de percebes y le dijo que lo que se comía de ese bicho era el pene. No sé lo que pretendía con esa gracieta y esa mentira (el pedúnculo, que es lo que se come, no es su pene), si simplemente contar un chiste o dejar en evidencia al señor Sheen. Quedó claro que el buen señor y su hijo no conocían dicho molusco, por las caras que ponían. Es posible que conozca poco de Galicia, la tierra de su padre, pero por manifestaciones que le he leído, respeta y valora a su padre y a sus raíces. En conclusión, el graciosillo le ha quitado la posibilidad de probar sin prejuicio ese manjar. No importa mentir. Aunque me parece que lo más paleto fue que les pusieran de bebida un vaso de agua y no un vino blanco.

Para elevar el nivel, voy a aprovechar y citar a mi escritor favorito, Álvaro Cunqueiro, reproduciendo unas párrafos suyos, en uno de los múltiples artículos que escribía, sobre el percebe:
"La captura del percebe en las rocas oceánicas de Galicia, cuesta todos los años alguna vida humana. (...) Hijos del mar de Ossian y de Pondal, su carne tiene el sabor profundo del océano. Como las ostras saludan el estómago del goloso y lo ponen en forma para ulteriores condumios. A los percebes les van bien los ligeros blancos nuestros. Los percebes han de estar tibios y el vino fresco. Yo, de mozo, he asistido a alguna percebada en una rectoral de las Mariñas de Lugo. Los percebes eran, salvo la colineta de postre, plato único. Venían a la mesa humeando en las fuentes de Sargadelos y los iban cociendo según los comíamos. Era abril, y por la abierta ventana veíamos el huerto, en el que florecían los manzanos y cantaba el mirlo. Literalmente podíamos decir que comíamos el ronco mar, que rompía en oscuras rocas a quinientos metros. Donde terminaba el vuelo del mirlo empezaba el vuelo de la gaviota. ¡Tiempos felices! Ya no hay en toda la costa gallega percebes para tanto. Percebes gruesos del tamaño de un pulgar de carpintero. Han resistido el golpe de la ola invernal y saludado por breves instantes el sol primaveral."
Aprovecho también para comentar el temporal que ha pegado en la costa española estos últimos días. Es coincidencia el protagonismo del mar bravo. Dejo unos videos en los que se gravó otro anterior. En el primero se ve el espectáculo desde una casa en la que yo viví, pero ya no.


Y como Cunqueiro también escribió del mar y como puede venir a cuento transcribo trozos de otros artículos sobre ese tema:

"Unos queridos amigos me han llevado a ver el mar, que saben que a mí me gusta en otoño, cuando son los temporales del Oeste y cubren el océano grandes nubes oscuras. (...) Ahora en noviembre, es el mar del regreso. El griego sabía que, cuando las Pléyades salen vespertinas, es la ocasión de amarrar. (...)

En la línea de la marea están los percebes, en piñas, con sus cascos, guerreros de un ejército submarino, dispuestos a avanzar sobre la costa. (...)

Aquí, en San Simón, fue fingida la tempestad más hermosa de la lírica medieval. Un juglar, del que solo sabemos que se llamaba Mendiño, imaginó a su amiga esperándolo junto a la ermita de San Simón. El juglar no llegaba, y se levantaba horrible tempestad. Una tempestad imposible allí, en el fondo de saco de la ría y en aquellas aguas bajas. Pero la tempestad se levantó, y la hermosa, aterrorizada con el viento y las olas, se quejaba de unos versos incomparables, que los traduzco:

Me cercaron las olas grandes del mar,

y no tengo barquero ni sé remar,

esperando a mi amigo.

Me cercaron las olas del mar mayor,

y no tengo barquero ni remador,

esperando a mi amigo.

Y, ya en su desesperación, se dice que morirá fermosa en las olas del mar, esperando a su amigo..."

Y en otro artículo:

"Digo que estábamos tranquilos aquí en esta esquina de Europa, en buenas relaciones con el océano y, eso sí, pagando anuales tributos de humanos a la que Yeats llamó en un famoso verso "la asesina inocencia del mar". Nuestro don Ramón Otero Pedrayo ha dedicado páginas admirables a describir la que él llamaba "la sinfonía atlántica", ese misterioso orden vital en el que se suman la ola marina, el granito y ciertos apetitos del alma gallega, que quizá en gran parte se resuman en la palabra saudade. Ese gigantesco animal que llaman el océano respira dos veces al día, y el gallego desde su roca lo contempla, viendo, como en Swindurne, los pies del viento brillar a lo largo del mar."

Todas estas cosas en una recopilación de artículos editada en Tusquets y titulada "Fábulas y leyendas de la mar".

viernes, 23 de abril de 2010

Curiosidades quijoteriles (I)

Voy a jugar un poquito, no más, con ese libro. Usaré la edición de Espasa-Calpe en la pequeña gran Colección Austral, en mi poder la trigésimo primera, porque me da más excusa para elucubrar lo que me apetece, aunque solo sea fruto de mi imaginación.

El Prólogo comienza así: "Desocupado lector..." Y me hace pensar quién podría tener tiempo para leer en el siglo XVII un libro de humor, aparentemente de entretenimiento, cuando por aquellas calendas lo que a muchos ocupaba era buscarse el sustento. El mismo Babieca dialoga con Rocinante: "B. ¿Es necedad amar? R. No es gran prudencia. B. Metafísico estáis. R. Es que no como." ¿Quién puede componer en una cárcel, como él dice en el prólogo, un libro de humor? Lo cierto es que no sé si es verdad, pero tengo entendido que ya fue en su época (en la cual el léxico sería más fácil para los lectores) un "best-seller". Aunque, también otra paradoja, Cervantes nunca tuvo un maravedí. ¡Claro, no existía la SGAE! Aristóteles, Arquímedes, Euclides, Homero, Newton, Shakespeare, Cervantes... ¿Hijos de su tiempo o genios tocados por la genética de la sobredotación intelectual? ¿O quizá extraterrestres?

Luego sigue el prólogo y, no sé si por recurso literario o por verdadera intención, despliega la humildad en la valoración de su obra, virtud que yo he encontrado en los más grandes hombres: "¿qué podía engendrar el esteril y mal cultivado ingenio mío sino la historia de un hijo seco, avellanado, antojadizo, y lleno de pensamientos varios y nunca imaginados de otro alguno". Pero, aquí lo dice, no es un libro de humor, solamente, se trata de la historia de una persona. Aunque Don Alonso Quijano es tan real como los hombres reales en cuanto a la influencia en la vida de muchas personas, por no decir de la cultura hispánica, yo me inclino a creer que además lo fue de verdad, existió, y Cervantes lo compuso, lo pasó al papel y lo inmortalizó con alguna licencia y el "corta y pega". Pues además dice: "Pero yo, que, aunque parezco padre, soy padrastro de don Quijote". Y luego dice de su historia: "leyenda seca (...) ajena de invención". Vamos, como hizo don Quijote con su caballo: "después de muchos nombres que formó, borró y quitó, añadió, deshizo y tornó a hacer en su memoria e imaginación, al fin le vino a llamar Rocinante". Como más adelante dice de "la persona" de su personaje: sobre la disquisición si en realidad se había llamado Quijada o Quesada. En definitiva, lo dice él mismo: MEMORIA E IMAGINACIÓN.
Lo de "lleno de pensamientos varios" que dice Cervantes es verdad. Y si me es permitido por la Providencia recogeré alguno en el futuro. Pero hoy voy a reflejar una curiosidad, al menos a mi me lo parece. ¿Descartes leyó el Quijote?: "Oyó estas razones Cardenio bien clara y distintamente" Capítulo XXXVI. (Recuerdo que unos años después a la publicación del Quijote, Descartes acuña el "cogito ergo sum" como la idea clara y distinta de la que parte en su filosofía).
Cervantes termina su prólogo así: "Y con esto, Dios te dé salud, y a mi no me olvide. VALE". Libro moderno, libro eterno, como decía la gente joven al menos en la mía, vale.

viernes, 12 de marzo de 2010

Delibes: él sí era un escritor

Para mi, admirable en su humildad, sencillez humana y vida normal, con familia numerosa en ciudad de provincias, entre la ciudad y el campo.
Su Literatura: grande, sencilla también, que cuenta historias con alma, que recupera a la naturaleza y al hombre (a los niños, a los viejos, a los tipos que ya han desaparecido).
Me da la impresión que Delibes era un corredor de fondo, no solo por su dilatada obra, sino que en cada novela no se puede buscar en un trozo su esencia, (hay algunos poquísimos escritores que en unas pocas palabras deslumbran -Cunqueiro, por ejemplo-) su brillantez está en la totalidad.
De joven leí "La sombra del ciprés es alargada". No me gustó mucho entonces, pero aún así sabía que se trataba de un escritor de los grandes. Conseguí su dedicatoria con piropo ("a mi joven amigo") y su firma, aunque se olvidó de poner la fecha. Lo he abierto hoy y por azar (empiezo a no creer en el azar) lo comienzo a leer en el capítulo 12. Toca un tema que me resuena a nivel personal y profesional. Es un poco largo pero me parece interesante:
"-También yo sufrí en mi vida como usted y nunca pretendí orillar este suplicio violentando la voluntad de Dios. Pensé que sus designios se cumplen cabalmente entre los humanos y que es necio tratar de apartarlos por la fuerza. Hay una verdad sobre todas que se nos impone con carácter de fatalidad: Dios. Por eso, lo que viene de Él ha de aceptarse con sumisión, porque somos sus criaturas. Hacer otra cosa supondría engañar nuestro orgullo hasta autodeificarnos. (...)
-Todo está regido por un perfecto equilibrio -continuó-. La naturaleza, las plantas, los animales, el hombre, toman y dan con una armoniosa ponderación. Junto a las altas montañas ve usted siempre los valles profundos; a la frescura lozana de la primavera sucede la yerta esterilidad del invierno; al lado de capullo están siempre las espinas; las épocas de abundancia son coronadas por épocas de escasez; la guerra sigue a la paz y la paz a la guerra, formando unos estratos semejantes a los del suelo... Ésta es la ley del contraste que rige el mundo. Pero al mismo tiempo es la razón de que todo, todo, tenga su sentido en el Universo.
Doña Sole hizo otra breve pausa y prosiguió:
-Pero este equilibrio, esta alternación de lo bueno y lo malo, no puede bastar para enfangarnos en el pesimismo. El pesimismo sólo nos deja ver las espinas en los rosales, la muerte en el hombre, la carne en el amor. Alimentados de pesimismo no vivimos la vida, la sufrimos. Todo lo malo de la vida se agiganta para el pesimista, y, además, lo bueno lo hace malo, precisamente porque de todo escoge su fachada negativa. Y aquí está el error; la contradicción con Dios; la contradicción con nosotros mismos. Cuando la vida amarga, hay que suavizarla con la representación de un Gólgota, y cuando es dulce, mitigar sus dulzuras pensando que otros sufren por lo que nosotros no sufrimos. Siempre tendiendo al equilibrio, que es el camino de la verdad. (...)
Doña Sole, luego de tomar aliento, añadió:
-Por eso es necio atentar contra ese equilibrio preestablecido. Dios no envía nunca más de lo que el hombre puede soportar. Y el hombre no debe buscar más de lo que Dios envía. Es terrible, créame, Pedro, un espíritu atormentado; un espíritu que se adelanta a su momento y piensa en la noche cuando es el día y se reboza de antemano en la angustia de la obscuridad. Frente al sol se ha de buscar la sombra y la luz en las tinieblas. Pero ¿por qué buscar las tinieblas en el día y en la noche? (...)
-Su caso, Pedro, aunque a usted le parezca lo contrario, es muy semejante. Las sombras provienen de fuente distinta, pero es del mismo género el sufrimiento. Y tampoco el suyo cuenta con el beneplácito de Dios. La vida debe vivirse serenamente. No deben previvirse las amarguras que nos impiden vivir con necesidad. Y cuando estas amarguras lleguen, soportarlas con estoicismo sabiendo que alguien sufre más y con mayor resignación que nosotros.
-Conocí a un hombre -prosiguió- que vivía alimentando su pesimismo con desdichas que podrían acontecer. Era un enfermo como usted. "Cómo voy a estar alegre -me decía- si, sobre lo que hoy veo, vendrá lo que me oculta el mañana." No hizo caso de recomendaciones ni consejos. "Si yo pudiera evitarlo -solía confesarme- ¿cree usted que no lo haría? Pero es que estas negruras se me imponen. No mando en ellas como no mando en los movimientos de la Tierra." (...) No quería ver el infeliz que esta conclusión, esta dejadez ante el posible remedio, era la primera consecuencia nefasta de su enfermedad. Si hubiera acertado a ver que el primer paso para su curación estaba en imponerse a aquella supuesta fatalidad, tal vez se hubiese salvado. Pero el mal fue en aumento. Buscó en la bebida una solución absurda.(...) Y todos aquellos presagios que le amargaran prematuramente iban realizándose uno a uno, a causa, precisamente, del remedio insensato que él tomara contra ellos cuando no eran más que una amenaza. (...)
-Desengáñese, Pedro -me dijo-; ésta es la vida."
"El camino", ¡me parece tan bonita novela! Aunque me da la impresión de que esta sociedad ha cambiado tanto, especialmente en valores educativos y en la deserción del rural, que la recomendación a mi hijo para que la lea va a caer en saco roto. Se hizo una serie y está disponible en el enlace de abajo.
¡Descanse en paz!

domingo, 17 de mayo de 2009

Hoxe é o Día das Letras Galegas

Dende 1963, centenario da Edición do libro de Rosalía "Cantares gallegos" celébrase, e ela a primeira homenaxeada. Este ano adícase a Ramón Piñeiro. Góstame que en Galicia un dos festivos sexa este día.
Pero, por ser o primeiro ano meu no blog, quero deixar un pequeno exemplo do escritor galego mais grande para min: Álvaro Cunqueiro. Fixo poesía, teatro, narrativa, artigos, libros de cociña... Todo o que escribía convertíao en literatura, por moi lonxano que poidese parecer o asunto. O fantástico, se tal era, era mais real que a propia realidade. No ano 1967 saíu "Cien años de soledad", no 1963 Torrente sacaba o "Don Juan" e Cunqueiro no 1960 "Escola de menciñeiros". Digo ísto para crear polémica sobre quen fixo primeiro "realismo máxico".
Poño un poema seu:
Díxenlle á rula: Pase miña señora!
E foise polo medio e medio do outono
por entre as bidueiras, sobre o río.
O meu anxo da garda, coas azas sob o brazo dereito,
na man esquerda a calabaciña da auga,
ollando a rula irse, comentóu:
-Calquera día sin decatarte do que fas
dices: Pase miña señora!
e é a alma tua a quen despides como un ave
nunha mañán de primavera
ou nun serán de outono.

Na lista de premiados todos escreben en galego. Pero en Galicia tamén temos escritores que ainda co fagan en castelán, o seu tema, fondo e forma son totalmente galegos. Por exemplo: Wenceslao Fernández Flórez, Gonzalo Torrente Ballester, por no dicir Cela.
Deixo un enlace con unha entrevista a Torrente e outra a Cunqueiro nun programa antolóxico dos anos setenta en TVE, "A fondo". En él vese o que eu digo do carácter galego dos escritores galegos que escreben en español.
http://video.google.es/videoplay?docid=-6505872537261051866&hl=es


Desde 1963, centenario de la Edición del libro de Rosalía "Cantares gallegos" se celebra, y ella la primera homenajeada. Este año se dedica a Ramón Piñeiro. Me gusta que en Galicia uno de los festivos sea este día.
Pero por ser el primer año mío en el blog, quiero dejar un pequeño ejemplo del escritor gallego para mi más grande: Álvaro Cunqueiro. Hizo poesía, teatro, narrativa, artículos, libros de cocina... Todo lo que escribía lo convertía en literatura, por muy lejano que pudiese parecer el asunto. Lo fantástico, si tal era, era más real que la propia realidad. En el año 1967 salió "Cien años de soledad", en 1963 Torrente saca su "Don Juan" y Cunqueiro en 1960 "Escuela de curanderos". Digo ésto para crear polémica sobre quien hizo primero "realismo mágico". Pongo un poema suyo:
Le dije a la tórtola: Pase señora mía!
Y se fue por el medio del otoño
por entre los abedules, encima del río.
Mi ángel de la guarda, con las alas sobre el brazo derecho,
en la mano izquierda la calabacita de agua,
viendo irse a la tórtola, comentó:
-Cualquier día sin darte cuenta de lo que haces
dices: Pase señora mía!
y es tu alma a quien despides como un ave
en una mañana de primavera
o en un atardecer de otoño.

En la lista de premiados todos escriben en gallego. Pero en Galicia también tenemos escritores que aunque lo hacen en castellano, su tema, su forma y su fondo es totalmente gallego. Por ejemplo: Wenceslao Fernández Flórez, Gonzalo Torrente Ballester, por no decir Cela.
Dejo un enlace con una entrevista a Torrente y otra a Cunqueiro en un programa antológico de los años setenta en TVE, "A fondo". En él se ve lo que digo del carácter gallego de los escritores gallegos que escriben en español.

jueves, 23 de abril de 2009

Cervantes las pasó canutas y tuvo que pluriemplearse para sobrevivir... Y ese señor sí que era un artista

En el día en el que se lee El Quijote, una obra de arte inmensa

¿Por qué se entienden como de “autoridad” los argumentos políticos e ideológicos de determinados actores (que de lo que saben, si lo saben hacer bien, es solamente reproducir teatralmente textos y acciones que han escrito otros), cantantes (que de lo que saben, si lo saben hacer bien, es solamente cantar canciones hechas por otros generalmente), escritores de novelas (que de lo que saben, si lo saben hacer bien, es solamente imaginar una historia y escribirla)? Solo son artesanos que saben de un oficio, y eso, solamente los que lo hagan bien. ¡Y qué grande la palabra "artesano"! De ingeniería sabrá un ingeniero, de pintura un pintor, pero Ramoncín o Bardem, conocidos mundialmente por sus grandes aportaciones al acerbo cultural de la humanidad, no saben más de política o de cualquier otro tema cultural que cualquier otro ciudadano. Sin embargo, en esta cultura solo lo que sale por TV queda validado. Hoy está mal visto el gremialismo, excepto cuando se manifiestan determinados actores o famosetes del entretenimiento, que con absoluta falta de comedimiento se auto-denominan “artistas” que se apropian de la representación de todos los de su profesión, cuando no lo hacen en nombre de “la cultura” y la progresía, y sientan cátedra sobre el bien y el mal y critican a una sociedad que les posibilita su existencia, el desarrollo de su profesión, la libertad de expresión y, al cabo, los nutre económicamente, cuando no los hace millonarios. Por cierto, los grandes artistas, los genios, solían trabajar por encargo y pasar muchas estrecheces para sobrevivir, véase: Cervantes, Bach.
John Ford se definía sencillamente como un señor que hacía películas del Oeste. Y sus manufacturas de presunto cine de entretenimiento son obras maestras, clásicos, tragedias griegas en trajes de vaquero, que tratan sobre los enigmas más importantes de lo humano. Causa estupor cuando un mero intérprete que se dedica a repetir textos hechos por otro, o cualquier director se concede a si mismo el título de artista. Los artistas son aquellos que convierten su artesanía en arte. Son muchos menos de los que dicen serlo y generalmente los que verdaderamente lo son no se suelen autodenominar como tales. Ese título lo concede la Humanidad.
Esto...
No es esto...

Otra consideración es que no hay que confundir el artista y su obra. La obra no justifica la conducta o las opiniones del artista.

Y por último, un detalle de la condición humana (el sentimiento radical del límite): el tipo que fue capaz de escribir El Quijote, escribió también esto, quizá sentido por él:
"Yo que tanto me afano y me desvelo
por parecer que tengo de poeta
la gracia que no quiso darme el cielo"
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